Me fascina la posibilidad de no volver a enontrarme.
A veces me pierdo y
se siente como liberarse.
¿Y si no tuviera un pasado que hacer valer?
¿Y si mi fututo ya no fuera mío,
sino de quien estire la mano cuando llegue?
A veces,
me abandono, me voy,
y sólo me retomo en el último
momento.
Me cuento una historia,
y de tanto escucharla ya no sé si la recuerdo.
Porque si sólo recuerdo,
sin nudos, sin trama,
recuerdo distinto.
¿Qué me pasa si recuerdo?
Recordar debe tener consecuencias.
Debe desgastar algo que somos,
que debemos cuidar.
Como si abusar del recuerdo
te arruinara de alguna manera.
¿Conocerme?
Si sé quién soy.
Pero, ¿quién era?
Temo que si sigo preguntando
se me escape de las manos
el último tramo de la cuerda
y me vaya flotando.